Entrevista con el Argentino Demetrio Kokalj

Hola Demetrio y primero que todo, queremos darte las gracias por aceptar esta entrevista.

Nombre y nacionalidad:

Demetrio Alejandro Kokalj, nacionalidad Argentina y Eslovena.

¿Por qué y cuándo viniste a Bulgaria?

La primera vez que visite Bulgaria fue a fines del 2004 por motivos laborales.

¿Qué es lo que te gusta de tu país?

Cuando te referis a mi país, asumo que es Argentina. De Argentina me gusta la cordialidad de la gente, el clima, la comida y las oportunidades. Es un país que ofrece mucha variedad de servicios.

¿Qué diferencias ves entre tu país y Bulgaria?

Las diferencias que noto básicamente son:

  • la cultura, Bulgaria conserva una tradición cultural de siglos que en Argentina no hay (lo poco nativo que había en Argentina prácticamente desapareció). Hoy en Argentina conviven inmigrantes o hijos de inmigrantes de diferentes países de Europa y Oriente lo cual hace que haya un crisol de razas y culturas (cuando me refiero a Argentina hablo básicamente de Buenos Aires).
  • La gente, pese a que en Bulgaria la gente es muy cordial y atenta, me da la impresión que en Argentina la gente es más espontánea.
  • La seguridad, una gran ventaja de todos los países Europeos, incluido Bulgaria es el nivel de seguridad. Tanto Argentina como gran parte de los países sudamericanos sufren de altos índices de criminalidad lo que no los hace seguros y confortables para vivir. La seguridad mejora muchísimo la calidad de vida, pues en un país inseguro uno tiene que estar constantemente pendiente de todo lo que ocurre a su alrededor lo cual es muy estresante.  
¿Qué es lo que te gusta de Bulgaria?

De Bulgaria me gusta mucho la gente, la forma en la cual mantienen sus tradiciones, la naturaleza (es un país con mucha variedad y diversidad en pocos km2) sus playas y montañas, la seguridad y tranquilidad, sus frutas y verduras.  

Menciona una experiencia importante que has tenido en Bulgaria

Al llegar a Bulgaria, todo nos resultaba extraño y nos costó acostumbrarnos al sistema en general, sobre todo el sistema médico. Durante los primeros meses de nuestra estadía, conocimos a un médico  que estaba finalizando sus prácticas para licenciarse. Durante muchos años y pese a que su especialidad era totalmente distinta a la del médico general de cabecera nos estuvo atendiendo a toda la familia. Era común que no nos pidiera remuneración por las consultas. Finalmente nos ayudó a conseguir un médico de cabecera para toda la familia.

Pese a que el sistema médico tiene muchas carencias por la falta de presupuesto, está dotado de excelentes profesionales y de gente que siempre está dispuesta a ayudar. Hay que tener algo de suerte y dar con la gente correcta.  

¿Hablas otros idiomas?

Mis idiomas nativos son el Castellano (lo que comúnmente se llama Español) y el Esloveno. Tengo un dominio fluido de los idiomas Búlgaro e Inglés.

¿Has visitado otros países?

Si además de vivir en Argentina he vivido en Eslovenia y he visitado todos los países de Europa occidental, Europa central y algunos países de Europa Oriental. También he visitado países de Asia, el Caribe, América Central y América del Norte.

¿Qué consejo le darías a otras personas que quisieran venir a Bulgaria?

Es una pregunta muy genérica pues pueden venir como turistas o con la intención de residencia permanente.

En general es bueno tener conocimientos básicos del idioma, interesarse por el sistema médico para saber a donde se debe acudir en caso de urgencia y saber que no se puede contar mucho con la ayuda de los agentes de la ley.

A los empleados públicos (básicamente administrativos municipales o agentes policiales) todavía les cuesta mucho ser amables.

Los médicos y sus correspondientes equipos de trabajo en general son tolerantes.

Otra de las cosas interesantes que hay que tener en cuenta es la gesticulación que se realiza con la cabeza al afirmar o negar algo, pues esos códigos en Bulgaria son diferentes (prácticamente opuestos) a la gran mayoría de los países.

No hay que olvidarse de la falta de un sistema de señalización coherente. En el caso de que se conduzca un vehículo, es común toparse con señales viejas que ya no deberían estar, señalizaciones incorrectas y tanto calles como aceras en un pésimo estado de conservación.