Andres Saavedra, un profesor para las nuevas generaciones

Queremos agradecer a nuestro querido amigo Andrés por acceder a esta entrevista,

Nombre y nacionalidad:

Andrés Saavedra Barahona, soy chileno

¿Por qué y cuándo viniste a Bulgaria?

Hasta aquí me trajo una mujer, una familia, por allá por agosto de 1981, y hoy otra mujer me mantiene aquí.

¿Qué es lo que te gusta de tu país?

Me regaló una identidad, una lengua, una causa para vivir y una forma de ver la vida.

¿Qué diferencias ves entre tu país y Bulgaria?

Muchas y ninguna…, depende de lo que se trate. Están en diferentes continentes, tienen diferentes referentes histórico, culturales, políticos, incluso religiosos…, pero hay paisajes tan cercanos, mentalidades muy cercanas, conductas casi idénticas.

¿Qué es lo que te gusta de Bulgaria?

Es mi segunda patria, me brindó la posibilidad de ser útil, socialmente útil…, me gusta todo y cuando algo no me gusta, pues… ¡que no me gusta desde la perspectiva búlgara!

Menciona una experiencia importante que has tenido en Bulgaria

Aquí hice mi doctorado en Filosofía, aquí cumplí mi sueño de ser profesor y de formar nuevas generaciones y creo que ha sido y es una experiencia maravillosa.

¿hablas otros idiomas?

Bueno, sí, hablo alemán, inglés, comprendo ruso y portugués y, lógicamente, búlgaro.

¿Has visitado otros países?

Sí, creo conocer bastante bien Europa en general, estudie en Alemania y España, he estado largos periodos en Dinamarca y Suecia, he visitado Grecia, Turquía, Italia, Francia, Bélgica, Rumania, en la ex Yugoslavia por diferentes razones, de trabajo y de turista… y, claro, Latinoamérica,  he estado en Argentina y Brasil.

¿Qué consejo le darías a otras personas que quisieran venir a vivir a Bulgaria?

Que abran sus mentes, que traten de vivir la vida aceptando el modo de vida búlgara, que respeten sus normas y su legislación y, al mismo tiempo, que mantengan y difundan su cultura, pero siempre desde la perspectiva de que ya somos parte de otra realidad social, de otra cultura, de otra idiosincrasia.